Mensaje presentación del libro: La migración mexicana altamente calificada de cara al siglo XXI: problemática y desafíos

Autor
Dra. María Elena Álvarez-Buylla Roces

Cargo
Directora General del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología

Fecha
17 de marzo del 2023

Es un día de fiesta, el día de hoy. Tenemos, nada menos, que el primer número de esta serie que hemos llamado Ciencia para México.  Y me da muchísimo gusto, como siempre, recibirles, a todos ustedes en esta, su casa, el nuevo Conacyt, de este primer gobierno, de un régimen nuevo que ha abierto un momento estelar desde el 1º de diciembre de 2018; un momento estelar para nuestro país.

Es un gran honor, como decía, tenerles hoy aquí, en este renovado Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología desde donde estamos coordinando, como es nuestro deber, la política nacional en Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación para la generación de conocimiento y el impulso de avances científicos y desarrollos tecnológicos que redunden en el fortalecimiento de nuestra soberanía y de manera primordial, el beneficio de todo el pueblo de México.

Este día, con la presentación del libro La migración mexicana, altamente calificada, de cara al siglo XXI: problemática y desafíos en nuestro querido y admirado doctor Raúl Delgado Wise, Mónica Chávez Elorza y Selene Gaspar Olvera, damos un paso fundamental para la difusión y el acceso universal del conocimiento, no sólo porque a través de esta alianza virtuosa entre el Conacyt y el Fondo de Cultura Económica se consolida la coedición y difusión de libros de índole científico, sino porque se fortalece este nuevo enfoque de hacer de la lectura y el conocimiento un derecho y no un privilegio.

El refrendo de esta alianza toma nuevos bríos en el primer gobierno de esta Cuarta Transformación, el nuevo Conacyt y también el nuevo Fondo de Cultura, avanzan o avanzamos de manera decidida en el impulso de la difusión científica y en promover el derecho humano a la ciencia mediante la distribución de esta obra y de otras como parte de esta colección editorial Ciencia para México que va a ir tomando mucha fuerza y va a ser prolífica en el número de volúmenes, como ustedes van a ir viendo. 

Antes de continuar, permítanme enviar un cordial y fraterno saludo a distancia a mi querido y admirado Paco Ignacio Taibo II, director del Fondo de Cultura Económica y gran promotor de la lectura abierta y libre en nuestro país, con quien concebimos el impulso de largo aliento hasta 2024, tanto de Ciencia para México como de Ciencia para Todos y también de una tercera colección inédita: Textos Científicos Mexicanos. A Francisco Pérez, gerente editorial y Karla López, editora de Ciencia y Tecnología, también del Fondo de Cultura Económica, quienes sumaron esfuerzos para hacer esta alianza una realidad. Muchas, muchísimas gracias por su vital apoyo.

También saludo, desde luego con aprecio, profundo a quienes nos acompañan de manera presencial y en esta mesa, ahora, para hacer esta presentación, esta primera presentación formal que nos convoca el día de hoy.

Desde luego, saludo con muchísimo afecto siempre, a mi amigo el Dr. Luciano Concheiro Bórquez, subsecretario de Educación Superior en la Secretaría de Educación Pública, con quien hemos avanzado en diversas batallas para la transformación del país, desde este integrado quehacer que es la educación pública, en particular la educación superior y el quehacer de las humanidades, las ciencias, las tecnologías y la innovación. Muchísimas gracias, Luciano, por estar aquí, a pesar de la agenda que siempre tienes. 

Para mí es un gran gusto también recibir y saludar personalmente al Dr. Rubén Ibarra Reyes, rector de la Universidad Autónoma de Zacatecas. Estas instituciones de educación superior son, además, hay actores clave para lo que será la primera Ley General en Materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación, a quienes nos debemos y quienes forjan en sus aulas, en sus laboratorios, el futuro a mediano y largo plazo de la transformación de este país, nuestra gran nación mexicana.

Y desde luego saludo con gran admiración y reconocimiento su trabajo, a esta obra, al Dr. Raúl Delgado Wise, profesor investigador del doctorado en Estudios del Desarrollo y coordinador general del Proceso de Reforma o diríamos, de transformación de la Universidad Autónoma de Zacatecas; nos gusta más la transformación que las reformas. 

A todas las personas que hoy nos visitan en este recinto, repito y también insisto, a quienes lo siguen a través de la transmisión institucional. Sean todas, todos bienvenidos, bienvenidas a este Conacyt, su casa, la casa del pueblo de México.

Nuestro querido México hoy se encuentra en uno de los procesos históricos más importantes que hemos vivido en los últimos años por el respaldo colectivo a una revolución del pensamiento de las conciencias, que hoy encuentra hogar y refugio en lo que nuestro presidente, el Licenciado Manuel López Obrador, ha conceptualizado como el Humanismo mexicano.

El libro que este día presentamos es muestra de ello, al abordar uno de los temas que más tocan al país, la región entera, no solamente México y, sin duda, convoca a este Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología a atender y buscar soluciones.

La emigración, el flujo de salida de lo que ha llamado nuestro querido Raúl: La migración mexicana altamente especializada, la fuga de cerebros, la partida de colegas que habiendo recibido una formación en nuestro país no por opción, sino por obligación, tienen que dejarlo para ir a dar su talento a otros territorios. 

Un fenómeno que aumentó de forma constante y acelerada, sobre todo, a partir de la instauración del modelo neoliberal en nuestro país y que a partir de este andamiaje teórico conceptual que nos brinda este brillante libro, podemos plantearnos nuevas formas de abordarlo alejadas de modelos anquilosados y más próximos al desarrollo social, mediante una investigación de incidencia.

El libro La migración mexicana altamente calificada de cada siglo XXI. La problemática y desafíos de Raúl de Delgado Wise, Mónica Chávez Elorza y Selene Gaspar Olvera, a quienes en conjunto felicito por esta publicación y, repito, en alianza con el Fondo de Cultura Económica y, repito, que inaugura la colección Ciencia para México 2022-2024, es de gran interés para profundizar en el apoyo y acompañamiento de los programas de estudios con el más alto rigor académico que desde este Conacyt se apoya en una nueva visión de ciencia con incidencia social.

Si bien la migración mexicana altamente calificada es un tema relativamente poco estudiado, representa una importancia estratégica para México, toda vez que 1.4 millones de profesionistas mexicanos se encuentran en el extranjero y poco más de 300.000 posgraduados radican en al menos 56 países de todos los continentes, con perfiles del más alto nivel y solidez académica. El libro, escrito con rigor y calidad, nos presenta datos que colocan a México entre los países con mayor número de posgraduados, por ejemplo, en los Estados Unidos, al pasar del 9º lugar en 1990 al 4º en 2018, tan sólo después de la India, de China y a la par de Corea del Sur. Asimismo, poco antes del inicio de la pandemia de COVID-19, el volumen de las y los mexicanos con doctorado en el Estados Unidos ascendía a poco más de 37,000, cifra superior al número de integrantes del Sistema Nacional de Investigadores.

Ahora, en esta Cuarta Transformación, en este primer gobierno de la Cuarta Transformación, este sistema ha engrosado sus filas en un 31% para aquellos que dicen que a la Cuarta Transformación no le interesa la ciencia y el apoyo a quienes la realizamos. Se trata, sin duda, de una significativa masa crítica de connacionales que está ubicada en trascendentes campos del conocimiento que en respeto a su derecho de tránsito también se considera crucial sus aportes en desde y para México. Este número de mexicanas y mexicanos se distingue como se subraya en este texto que hoy nos ocupa por sus elevados niveles de productividad académica y desarrollo profesional, lo que evidencia la elevada selectividad con fuertes exigencias en términos de estándares de calidad y competitividad académica y profesional a la que son sometidas las personas con posgrado de nacionalidad mexicana que logran emigrar y establecerse en el extranjero, sin embargo, la paradoja de estas cifras radica en que a raíz de la implantación de las políticas neoliberales en México, las cuales desarticularon y desmantelaron la soberanía nacional en el quehacer que nos ocupa desde este Conacyt en Ciencia y Tecnología se dio paso a una división del trabajo entre México y Estados Unidos, donde a nuestro país le correspondió especializarse en actividades intensivas en fuerza de trabajo, mientras que al país vecino del norte se fue dejando el trabajo de actividades más bien intensa en conocimiento, que son las que generan, por cierto, en los procesos productivos la mayor cantidad de valor. Es decir, estamos frente a un grandísimo pasivo generado por el régimen neoliberal. 

Es aquí donde el libro adquiere mayor relevancia, pues presenta un análisis profundo y crítico del ecosistema de innovación, por ejemplo, de Silicon Valley, el más importante y dinámico en la actualidad, no sin contradicciones, como lo que acabamos de ver de su banco más importante, destacando cinco rasgos del mismo: uno,  la internacionalización y fragmentación de las actividades de investigación bajo un nuevo paradigma, es decir, la innovación abierta con el concurso de un nuevo jugador clave, los llamados start ups que son, que no son otra cosa más que drenar lo mejor de las universidades a favor de intereses corporativos. La creación de ciudades científicas y tecnológicas con ramificaciones periféricas como un nuevo locus o sitio georreferenciado en el que se aceleran y potencian las dinámicas de innovación, es su rasgo número dos. El tercero, la emergencia de nuevas formas o modalidades de control de las agendas de investigación y apropiación de los productos del trabajo científico, como decía hace un momento, a través de las patentes, lo que se conoce como inversión estratégica. Cuatro: la creciente participación en este ecosistema de científicos, científicas, tecnólogos, tecnólogos provenientes de países periféricos, como es el caso de México y cinco: la creación de un marco institucional ad hoc para el adecuado funcionamiento del ecosistema, la mancuerna que se establece entre la organización Mundial del Comercio y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual. 

El libro busca apartarse como los autores mismos lo aseguran, de los esquemas tradicionales mediante los cuales se ha analizado el fenómeno fuga de cerebro, circulación de cerebros y más recientemente, haciendo gala de un optimismo falaz y miope ganancia de cerebros o de talentos ¿Por qué? Porque este tipo de movilidad humana que corresponde a migrantes, a personas, no a cerebros formados en áreas de conocimiento relacionadas con la ciencia, las tecnologías, las ingenierías y las matemáticas, se encuentra asociada con el desarrollo de las fuerzas productivas. Entre la abundante información cuantitativa y cualitativa que aporta el brillante texto de Raúl Delgado Wise, Mónica Chávez y Selene Gaspar, hay una estimación particularmente significativa: la inversión realizada por el Conacyt por concepto de becas y pago de colegiaturas a posgraduados mexicanos residentes en Estados Unidos de 2000 a 2018; se estima en 146,774 millones de pesos, 7,630 millones de dólares, lo voy a repetir: 7,630 millones de dólares, por si quedaba duda del tamaño de la dimensión del pasivo en este aspecto del régimen neoliberal. Más aún, al considerar la masa crítica de mexicanos y mexicanas, de personas de nacionalidad mexicana altamente calificados que radican en el extranjero, incorporando a las y los posgraduados mexicanos en otros países y regiones del planeta, el monto total de inversión acumulada realizada por el Conacyt ascendería a 276,420 millones de pesos, 14,363 millones de dólares.

Más allá de estas cifras, me gustaría parafrasear y hacer eco de un señalamiento que se hace al finalizar el epílogo y que cito textualmente: <<El nuevo Conacyt está llamado a fungir como bisagra estratégica del proceso de desarrollo y transformación social del país por tres vías complementarias: la primera, la formación académica; la segunda, la identificación y promoción de líneas de investigación prioritarias. Le hemos llamado a los Proyectos Nacionales de Investigación e Incidencia en diez paraguas temáticos, los Programas Nacionales Estratégicos. La tercera, la creación de un ecosistema nacional de innovación capaz de articular las bases científicas y tecnológicas requeridas para el avance de la Cuarta Transformación. Las universidades y centros de investigación públicos, como la que hoy tenemos aquí, felizmente, muy dignamente representada, concebidos como agentes autónomos, pero públicos. Esto no se debe de olvidar, no son empresas, son autónomos, pero son públicos de desarrollo y transformación social. Figuran también como piezas claves estratégicas de este engranaje. Me salí un poquito de las comillas, pero cierro comillas. 

Felicito al autor y a las autoras por su aporte vital al entendimiento de este fenómeno y mostrar ambos rostros de la moneda de la migración altamente especializada, de la migración de personas altamente especializadas. Felicito también al Fondo de Cultura Económica, no sólo por apostar por la colección Ciencia para México, sino también por su trabajo de llevar la lectura a todos los espacios, a todos los rincones de nuestro grandísimo México, querido México.

No cabe duda que nuestro país atraviesa por una importante encrucijada histórica, diría yo, que encierra numerosos riesgos e incertidumbres, pero que, sobre todo, abre la posibilidad de avanzar hacia una nueva época que apunta hacia un Humanismo mexicano, que implica un proyecto civilizatorio, cuya existencia ha sido hasta ahora negada y cuyo fin no es la ganancia por la ganancia misma, el desarrollo por el desarrollo mismo, sino primero y antes que nada, la satisfacción de las necesidades fundamentales, de las sociedades de las personas en armonía, además, con nuestra riquísima naturaleza. 

Resulta imprescindible, entonces, aprovechar el enorme talento con el que cuenta México dentro y fuera de sus fronteras, pero, sobre todo, ojalá dentro, para contribuir desde aquí a un objetivo de la mayor trascendencia: transformar a México por el bien de todos, de todas, primero, los más pobres.

Necesitamos una ciencia que esté conceptualizada en este Humanismo mexicano por necesidad rigurosa, realmente guiada, no por el lucro, no por el interés particular, sino por el conocimiento, además, enraizada en nuestra cultura milenaria, diversa y guiada por el bien común, por el bienestar de todas y de todos para promover el avance del conocimiento universal, claro que sí, pero con una clara mira de soberanía científica y tecnológica que favorezca a generaciones presentes y también futuras. 

Con este inmejorable lanzamiento de las colecciones editoriales Ciencia para México, a través de la cual muchas personas comprometidas con este país podrán acceder al conocimiento profundo de los problemas más apremiantes y a los avances en diversas áreas del saber, con autores de gran trayectoria y sensibilidad social que aportan ofreciendo en sus obras soluciones, alternativas, miradas críticas, honestas, lejos de los intereses creados que generaron una doliente desigualdad y un elitismo realmente insultante en el área que nos compete, en el área científica. 

A diferencia de otras colecciones Ciencia para México, intento ofrecer obras de investigación científica rigurosa, con solvencia epistemológica, por supuesto, destinadas a lectores enterados y especializados, y cuya utilidad pueda dar resultados positivos para estimular a grupos de trabajo, en especial de carácter multidisciplinario, interdisciplinario y transdisciplinario y pronto también, presentaremos otras obras. 

Les adelanto ya en esta misma colección, una sobre nada menos que los problemas del agua que en estas épocas de tanta y tan preocupante sequía, se vuelve también un tema fundamental. También viene muy pronto otro libro por expertos sobresalientes sobre el tema de transición energética en el país y de ahí para adelante.

Ciencia para México es ciencia para el bienestar, es un ejercicio del derecho humano por las y los mexicanos al goce de los beneficios derivados de los avances científicos y tecnológicos, tal como mandata nuestra Constitución, ni más ni menos. 

Muchísimas gracias. Enhorabuena. Y vamos para adelante.