Se firmarán convenios para dar continuidad y certeza a los compromisos con organizaciones del Toxitour

Comunicado 165

  • Se llevó a cabo la quinta reunión de trabajo entre autoridades federales y organizaciones representadas este movimiento social.
  • El Grupo de Coordinación Interinstitucional expuso cuatro propuestas de acción para dar continuidad a los acuerdos.

Ciudad de México, 21 de julio de 2020

Con el propósito de formalizar el avance de los compromisos definidos durante las sesiones de análisis con las organizaciones que realizaron la caravana Toxitour, los secretarios de Medio Ambiente y de Salud, Víctor M. Toledo y Jorge Alcocer, respectivamente, así como la directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Elena Álvarez-Buylla, propusieron signar un convenio entre las partes involucradas y diseñar un programa intersecretarial de salud ambiental que garantice la continuidad de los trabajos.

En esta quinta reunión de trabajo, los funcionarios federales coincidieron en la necesidad de dar certeza a las comunidades afectadas por la contaminación en seis regiones del país, de que los acuerdos que se están tomando en esta administración no se verán interrumpidos en el futuro, por lo que se buscará diseñar la herramienta jurídica adecuada para cumplir con este objetivo.

Al respecto, Toledo Manzur explicó que la creación de un programa especial intersecretarial contaría con reconocimiento jurídico y con el aval del Presidente de México, además de la posibilidad de gestionar recursos de la Secretaría de Hacienda. Puso como ejemplo el caso del GISAMAC, grupo intersecretarial en el que participan diversas dependencias e instituciones y trabajan de manera transversal en materia de seguridad alimentaria, por lo que se estudiará esta posibilidad.

Consideró que las acciones inmediatas deben comenzar por grupos de municipios prioritarios, mediante la creación de observatorios o comités para coordinar las acciones de la Secretaría de Salud, de Medio Ambiente y del Conacyt, con las comunidades y las autoridades estatales y locales, de tal manera que se formalicen convenios por cada grupo de municipios que se forme.

El secretario Jorge Alcocer hizo hincapié y reiteró el compromiso de la dependencia a su cargo de actualizar la información recabada sobre la situación que prevalece en las seis regiones, para lo cual, dijo, se tiene que realizar investigación de campo para cada una de ellas.

En este sentido, la directora Elena Álvarez-Buylla adelantó que el Conacyt ya tiene avances de investigación en algunas de las regiones debido a que ya se habían focalizado como prioritarias dentro de diferentes programas nacionales estratégicos (Pronaces), no sólo en lo que respecta a industria y toxicología, sino también en agua, incidencias de salud, entre otros, lo que permite mapear los proyectos que ya están iniciando y contribuir a los trabajos de seguimiento al Toxitour.

En este encuentro se expusieron cuatro propuestas de acción para dar continuidad a los compromisos por parte del grupo intersecretarial.

Andrés Barreda, representante de la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales de México, mencionó como primer punto el desarrollo de un sistema de alerta ciudadana ante la sospecha de daño desproporcionado al ambiente o a la salud, ocasionado por cualquier actividad humana persistente.

Una segunda propuesta es un sistema general de investigaciones científicas por parte del Conacyt que garantice la existencia de estudios sobre los principales problemas, contradicciones y disputas hidrológicas, tecnológicas, medioambientales y epidemiológicas que aquejan a las regiones.

El tercer punto sería desarrollar un sistema interinstitucional de deliberación con las comunidades y organizaciones de las regiones encaminado a la restauración integral y participativa de las regiones devastadas.

Y como cuarto, una estrategia efectiva de largo plazo construida por múltiples voces populares y científicas que ayuden a identificar puntos nodales para implementar el diseño de políticas estratégicas en materia de toxicología, salud ambiental y medio ambiente, así como soluciones sanitarias ambientales estructurales que sean verdaderamente de fondo.

Benjamín Ortiz, coordinador de Asesores de Medio Ambiente, explicó los avances que se han tenido hacia la construcción del programa nacional de restauración de cuencas y salud socioambiental.

A través de un diagnóstico cartográfico, con más de 53 capas de información científica, con elementos ecológicos, económicos de salud y  sociales, Benjamín Ortiz presentó el índice de transformación antropogénica de la región, donde se observa la grave situación de deterioro, la crítica situación hídrica, así como la concentración de las industrias automotriz, minera, química, plástico y textiles.

Como parte de este estudio se han ubicado defunciones asociadas a la industria, así como diferentes enfermedades causadas por la misma, como insuficiencia renal y cáncer. “De 2002 al 2018 han ocurrido al menos 123 mil 717 defunciones asociadas a la región industrial”, precisó.

En términos de biodiversidad, restauración y conservación, señaló que a pesar del panorama de devastación, existen sitios de valor e interés para su conservación.

Explicó que este programa, con enfoque integral, tiene una perspectiva de carácter civilizatorio, biocéntrico que implica una correlación de coordinaciones y la conformación de redes territoriales con el fin de empoderar a las organizaciones sociales, de tal manera que se mantenga a largo plazo.

Todo ello dijo, basado en una plataforma legal, al amparo del artículo 78 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) y el artículo 182 de la Ley General de Salud para avanzar en el Programa de Restauración Ecológica con la declaratoria presidencial de acuerdo con el artículo 78 bis de la LGEEPA.

Finalmente, integrantes del Toxitour reconocieron el esfuerzo de las autoridades por resolver la problemática en coordinación con las organizaciones sociales, y señalaron que están en la misma sintonía de sumar voluntades. “Es un cambio transformador que sin duda marca un hito y da esperanzas para lograr la justicia ambiental”, señalaron.


Comunicado 165/20
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